ACNUR está impulsando el proyecto "Educa un niño" con el objetivo de romper los obstáculos que los niños y niñas refugiados se encuentran para acceder a la educación, cómo: las barreras idiomáticas, la falta de uniformes y la escasez de profesores formados entre otros; y facilitar los instrumentos necesarios para que puedan tener una educación de calidad. Hasta finales del 2014, “Educa a un niño” ha conseguido devolver a la escuela a más de 280.000 niños/as refugiados/as, siendo un componente clave de la estrategia de educación del ACNUR.
Los países en que se desarrolla el programa son: Uganda, Ruanda, Etiopia, Yemen, Irán, Siria, Chad, Kenia, Sudan, Sudan del Sur, Pakistán y Malasia ya que se han considerado prioritarios porque las necesidades de acceso a la educación primaria son particularmente graves.
El objetivo para finales del 2016 es haber escolarizado a 3 millones de niños y niñas refugiados/as que en la actualidad no pueden acceder a ningún tipo de educación.



