Las ballenas son biológica y ecológicamente especiales porque contribuyen con la mitigación de los impactos negativos del cambio climático al capturar carbono en sus cuerpos. Por ello, la conservación y la restauración de las poblaciones de las grandes ballenas, tiene una implicación directa en la protección de los ecosistemas marinos de las amenazas como las emisiones de dióxido de carbono y el cambio climático global.
El Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) desarrolla un programa científico de largo plazo que consiste en un monitoreo de la población de ballena franca austral, Eubalaena australis, de la Patagonia Argentina, y tiene gran valor y relevancia para el conocimiento del patrimonio natural del país. La especie, de alta importancia en los ecosistemas marinos, es asimismo un recurso turístico para Chubut.
La continuidad de la toma de datos permitirá detectar problemas que afectan a esta población, trazar estrategias para su prevención y control para la protección de la especie y su hábitat en el Atlántico sur y realizar nuevas actividades de educación ambiental y divulgación científica.