Encontrar medicación para evitar nuevas infecciones de COVID-19 y proteger a la población en riesgo a partir de medicación ya comercializada.
Cientos de miles de personas han sido diagnosticadas de COVID-19. El virus SARS-CoV-2, denominado así tras el brote de neumonía que estalló en diciembre de 2019 en Wuhan (China), es el responsable de la enfermedad. Hasta la fecha, este virus de la familia Coronaviridae se ha extendido a numerosos países, afectando a Asia, África, Europa y América, y ha sido declarado una pandemia por la Organización Mundial de la Salud.
Además de mitigar la morbilidad y mortalidad asociadas a la COVID-19, en brotes como este, prevenir la aparición de los llamados “casos secundarios” es una estrategia esencial. Estos casos secundarios hacen referencia a las personas que se contagian por contacto directo con pacientes de la enfermedad -personal sanitario y familiares, principalmente. Además de perpetuar la propagación de la enfermedad, la infección de los profesionales de la salud plantea un problema grave en los entornos de atención médica.
El objetivo de este proyecto es romper la cadena de transmisión del coronavirus mediante el uso de medicación ya existente. El equipo liderado por investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal) y el Hospital Clínic explorarán la eficacia de medicamentos ya comercializados para evitar nuevas infecciones y proteger a la población en riesgo, especialmente a los trabajadores del ámbito de la salud y personas que estén en contacto con casos afectados por SARS-CoV-2.
- Probar la eficacia de otros antivirales que ya existían en el mercado para desarrollar un nuevo tratamiento.
- Realizar ensayos clínicos para probar la eficacia de los nuevos tratamientos.
Pacientes con coronavirus en todo el mundo.
ISGlobal (web)
