En el 2015, 60 millones de personas en todo el mundo han tenido que huir para salvar sus vidas.
La presión sobre algunos de los países de acogida ha incrementado enormemente ya que los refugiados están atrapados en el exilio, durante más tiempo impactando sobre los recursos. Parte de esta presión sobre los recursos ha sido exacerbada por la recesión global con productos tan básicos como los alimentos.
En el Chad, hay 372.438 personas refugidas, la mayoría de ellas provienen del Sudán. UNHCR / ACNUR trabaja en la zona para mitigar y prevenir la inseguridad alimentaria y la malnutrición, dando a los refugiados el acceso a suficiente comida nutritiva. Las estimacionmes de la Agencia para este 2016, indican que 37,798 niños refugiados en el Chad pueden sufrir malnutrición.



